La actuación de la banda cubana Jóvenes Clásicos del Son puede situarse indiscutiblemente, dentro de la categoría de memorable. La mayor parte de los siete músicos que engrosan sus filas tienen sobradas razones para sentirse orgullosos del sonido que consiguen en sus interpretaciones. Asimismo, generan todo tipo de evocaciones “COLORÍSTICAS”, rítmicas, “sabrosas”, de las que resulta muy difícil escapar y que obligan al respetable a mover algún punto del cuerpo (cuando no todo el esqueleto).

Diario de Terraza, España, 3 de Julio de 1996